Crear una revista escolar

“Tenéis en vuestras manos una revista estudiantil, hecha y trabajada por estudiantes”

Las revistas escolares fueron un importante medio de comunicación al interior de las escuelas. La mayoría fueron creadas y editadas por estudiantes y ex estudiantes de diferentes edades, géneros y niveles educativos, quienes contaron con la colaboración del profesorado:

La revista será en lo posible una amiga de todos, tratando de consolidar las buenas relaciones dentro del Liceo y fomentándolas con los demás establecimientos análogos; procurando siempre inyectar más dinamismo en la gente que noche a noche viene reuniéndose en busca de mayores conocimientos; removiendo en todo, pero todos en general, ese afán de crear algo que nos cueste a nosotros mismos, de manifestar nuestras ideas y conocimientos, dándolos a los demás, y en fin, de traducir ese anhelo, esa inquietud de escribir y obrar existente en todos nosotros, que no se traduce en palabras, pero que la sentimos flotar en el ambiente, adivinándola como algo intangible, y que mediante un poco de optimismo y voluntad, podrá llegar a ser una hermosa realidad” (Liceo Nocturno Federico Hanssen, Horizontes, Santiago, sept. 1943, año 1, n° 1, p. 1)

Al ver a la luz esta revista, en una fecha por demás gloriosa cual es la celebración de las bodas de plata de nuestro Liceo, creo que se habrán visto realizados los anhelos de todas nuestras compañeras que como yo, deseaban tener una revista propia […] Deseadle como yo una larga y feliz existencia y que a través del tiempo vaya perfeccionándose más y más, para que así al correr de los años, cuando ya hayamos abandonado estas aulas, miremos con regocijo y satisfacción la obra que con tanto afán empezamos” (Liceo de niñas N° 2, Loto, Santiago, nov. 1929, año 1, n° 1, p. 1).

Nuestros deseos siempre fueron publicar una revista. Hoy es una realidad nuestra aspiración. Vosotros, queridos lectores, podréis apreciar en estas páginas, trabajos infantiles donde asoman el esfuerzo y la alegría de nuestro espíritu […] Compañeros, para cumplir estos propósitos, debéis cooperar para hacer surgir nuestra revista […] Me dirijo también a los niños de otras escuelas para que nos ayuden en esta labor” (Escuela Superior de Hombres N° 1, Bolita de Cristal, Tocopilla, mayo 1935, año 1, n° 1, p. 1).

Y es por esto que nosotros los alumnos del 5to año B, queriendo encausar los sentimientos de todos los alumnos de los distintos establecimientos educacionales de esta ciudad, hemos lanzado esta revista; insignificante para algunos, pero, que para nosotros representa la síntesis y anhelos propios de nuestras almas juveniles” (Liceo de Hombres de Chillán, Carcajada, julio 1934, año 1, N° 1, p. 1).

Estas revistas fueron creadas por diversos miembros de la comunidad escolar. En ocasiones, fueron gestionadas un grupo de alumnas(os), por un curso en específico, el centro de estudiantes o la academia literaria. Estas últimas se trataban de instancias donde los y las estudiantes se congregaban para discutir y realizar creaciones en el campo de las letras. Luz, del Liceo de niñas de Chillán, Ideales del Liceo de Coronel y Esfuerzos del Liceo de la Unión, por ejemplo, fueron publicadas por estos grupos. También hubo experiencias que operaron a nivel territorial, convocando al estudiantado de diferentes establecimientos de la localidad o ciudad. Ejemplo de ello son Horizontes, Iris, El Roto y Panorama, revistas editadas por estudiantes de las ciudades de Valparaíso, Curicó, Rancagua y Chillán respectivamente.

Aunque contaron con especificidades en su contenido, tuvieron secciones comunes, tales como: editorial, entrevistas, columnas con temas culturales o curiosidades, creaciones artísticas (dibujo, cuento y poesía), cartas del alumnado, chistes, hitos del establecimiento, efemérides, pasatiempos (adivinanzas y juegos) y deportes.

Su reproducción se realizó principalmente por medio de las imprentas cercanas a las escuelas. En otros casos, como Germinal del Liceo de Magallanes o Un Paso Más Politécnico A. Vicencio, fueron impresas en los propios establecimientos. En otros casos, como la Escuela Superior de niñas n°95, las revistas fueron realizadas con máquina de escribir y dibujadas a mano. Algunos ejemplares de la colección también contaron con linografías, entre otras técnicas de grabado, lo que les permitió incluir ilustraciones entre sus páginas.

La periodicidad con que circularon fue semanal, quincenal y mensual. Existieron iniciativas esporádicas que no pudieron tener continuidad y otras que perduraron a lo largo del tiempo. Es así como es posible encontrar en la colección título con más de 50 años de existencia continuada, tales como Rumbos del Liceo de hombres de Chillán, Juventud del Liceo de Hombres de Osorno y Germinal del Liceo de Magallanes. Otros establecimientos como el Instituto Nacional, el Internado Nacional Barros Arana, Liceo de Niñas n° 2 Aplicación de Santiago y el Liceo n° 4 de Niñas Paula Jaraquemada han contado con más de un título a lo largo de su historia.

En cuanto a su distribución, esta se realizó principalmente entre la comunidad escolar y las escuelas del mismo territorio. También hubo casos en que los ejemplares llegaron a la comunidad local por medio del sistema de suscriptores, la venta en quiscos o a través del trabajo de suplementeras(os).

La venta fue uno de los mecanismos empleado para financiar su creación, pero también se utilizó la colaboración, la autogestión de la comunidad escolar y el apoyo de la propia institución. Los insertos publicitarios fueron otro instrumento usado para sostener económicamente estas publicaciones. En efecto, varias de ellas contienen avisos de diferentes comercios locales, destacando principalmente aquellos vinculados al comercio escolar (uniformes, útiles escolares, etc.).