Revistas del Internado Barros Arana

La colección de revistas del Museo de la Educación Gabriela Mistral cuenta con una serie de revistas editadas por los alumnos del Internado Barros Arana desde la década de 1910 hasta de la 1960, correspondientes a los títulos Internado, La Falange, Boletín  Educativo- Informativo, INBA y La Guillotina.

En 1914 se publicó el primer número de Internado, revista coordinada por el centro de alumnos y ex alumnos. Contó con un directorio a cargo de sus contenidos. Tal como se desprende de su editorial, no fue el primer proyecto editorial del tipo en el establecimiento: “¿Tendrá el mismo fin de las que aparecen con todo esplendor y sepultan melancólicamente en el ocaso, después de una efímera vida?”.

Se definió como una revista cuyo propósito era “ayudar en parte al cultivo intelectual de la juventud estudiosa y con el principal deseo de luchar en pro de la enseñanza, tan desatendida por nuestro Gobierno”. En sus páginas, además de las colaboraciones de estudiantes y ex estudiantes de la institución, se imprimieron textos de otros alumnos de Santiago, así como también los escritos de reconocidos escritores nacionales.

En su segundo número, Internado cambió su nombre por La Falange y se definió como una revista literaria. Si bien la mayor parte de su contenido estaba dedicado a las creaciones narrativas y poéticas, también se imprimieron en sus páginas noticias sobre las actividades del internado, textos políticos, contenidos humorísticos, caricaturas de los profesores y ensayos sobre historia, ciencias y música.

Al igual que muchas otras publicaciones del tipo, su tiraje se financió por la venta y la publicación de avisos del comercio local.  Su circulación no se limitó al alumnado del recinto educativo, sino que también tuvo acogida en otros colegios de hombres de Santiago.

En 1931 surgió el Boletín  Educativo- Informativo. Fue una publicación institucional cuyo propósito era establecer un vínculo y colaboración con los padres y apoderados mediante la información de la labor docente y la vida de los internos; además de entregar material especial para contribuir a la formación del alumnado. Su circulación en algunos años fue bimestral, mientras que en otros trimestral o cuatrimestral.

En 1952 se publicó INBA, la que se definió como la publicación oficial del internado. Participaron en su creación estudiantes, ex estudiantes y profesores, quienes proveían de contenido a las secciones de artes y letras, filosofía y ciencias, bitácora y notas bibliográficas.  Tal como se señaló en su primera editorial, la revista surgió como una inquietud por retomar la práctica de contar con un medio informativo y de expresión del establecimiento “Varios años han transcurrido sin que el Internado poseyera este medio de expresión. Hoy, en la confianza de poder aportar a la colectividad frutos valiosos de esfuerzos, al entrar media centuria de trabajo ha querido romper este silencio”.      

Guillotina salió a la luz en 1957 y fue editada por el centro de alumnos. En su primera editorial declaró “¡Compañeros! Desde hace bastante tiempo se venía haciendo sentir la ausencia de una publicación en nuestro establecimiento que representara fiel y totalmente el sentimiento ibano- estudiantil que dé opción a los alumnos a publicar sus ideas e informar sus anhelos”. Era una revista pequeña, de cuatro páginas que informaba sobre el acontecer del liceo, en un tono cercano y humorístico. Recibió contribuciones de alumnos de otros liceos.

El Internado Nacional Barros Arana nació como una sección del Instituto Nacional en 1819. En 1902 comenzó a funcionar de manera independiente. Actualmente sigue funcionando como un liceo público municipal de hombres.